Equipo de cirujanos realiza el primer trasplante de pene en Estados Unidos

19 de Mayo del 2016

Un hombre cuyo órgano sexual fue amputado debido a un cáncer recibió el primer trasplante de pene realizado en los Estados Unidos, en el Hospital General de Massachusetts, en Boston.

Thomas Manning, un mensajero bancario de 64 años de edad que vive en Halifax, Massachusetts, se sometió a la operación de trasplante que duró 15 horas entre el 8 y 9 de mayo. El órgano provino de un donante fallecido.

“Quiero volver a ser el mismo de antes”, dijo Manning el viernes pasado en una entrevista en su habitación del hospital. Sentado en una silla y feliz de estar fuera de la cama por primera vez desde la operación, dijo que se sentía bien y casi no había experimentado dolor alguno.

“Somos cautelosamente optimistas”, dijo el doctor Curtis L. Cetrulo, un cirujano plástico y reconstructivo que lideró al equipo quirúrgico. “Es un terreno desconocido para nosotros”.

La cirugía es experimental y forma parte de un programa de investigación cuyo objetivo final es ayudar a los veteranos de guerra con lesiones graves en la pelvis, así como a los pacientes con cáncer y las víctimas de accidentes.

Si todo va según lo previsto, Manning podría volver a tener una micción normal dentro de pocas semanas y recuperará la función sexual en semanas o meses, dijo Cetrulo.

Manning comentó que quería hablar públicamente para ayudar a combatir la vergüenza y el estigma asociado con el cáncer genital y las lesiones, y para transmitirle a otros hombres que existe la esperanza de poder restaurar su anatomía normal.

“No se escondan detrás de una piedra”, dijo.

A nivel mundial solo se han reportado otros dos trasplantes de pene: uno que falló en China en 2006 y otro exitoso en Sudáfrica en 2014, en ese caso el receptor logró tener un hijo después de la operación.

El equipo del Hospital General de Massachusetts pasó tres años preparándose para los trasplantes de pene. El equipo practicó meticulosas disecciones de cadáveres en un laboratorio para mapear la anatomía, y operó a cinco o seis donantes fallecidos con el fin de practicar la extirpación del tejido necesario para los trasplantes.

En la operación de Manning participaron una docena de cirujanos y otros 30 profesionales de la salud. Manning no se arrepiente, tiene ganas de regresar al trabajo y espera volver a tener relaciones amorosas.

“Si tengo suerte, recuperaré el 75 por ciento de lo que solía ser”, dijo. “Antes de la cirugía solo era un 10 por ciento. Pero no hicieron promesas. Eso fue parte del trato”.

Fuemte.